miércoles, 4 de febrero de 2009

El resurgir de los leones

Un total de 8 ligas, 23 Copas del Rey, la mayor goleada de la historia de la liga española y el máximo goleador de la historia de la liga. Algunos, sobre todo los más jóvenes, no sabrán de que equipo estoy hablando, pero pensará que es uno de los grandes de nuestro fútbol. Y razón no les falta, porque aunque desde que yo nací (1984) no han vuelto a ganar ni un solo título, el Athletic de Bilbao parece que está volviendo a resurgir. O al menos está mejorando la imagen que ha estado dando en estos últimos años.

Las últimas temporadas se han convertido en una lucha de los “leones” por no descender a Segunda División, algo que nunca le ha sucedido al equipo vasco, que junto a Real Madrid y F.C. Barcelona, es de los únicos que siempre han militado en la máxima categoría. El modelo que sigue el club sigue casi fiel a sus orígenes: contar solo con jugadores de Euskadi, aunque con el paso del tiempo se ha ido abriendo al abanico de posibilidades. Pero los malos tiempos por los que ha pasado el equipo hacían presagiar el fin de esa manera, llamémosla romántica de entender el fútbol.

Pero con trabajo todo se acaba arreglando y el primer gran paso fue el fichaje de un gran entrenador. Poco a poco Joaquín Caparrós, que venía de ser el hombre que levantó los cimientos del Sevilla que hoy conocemos, se fue empapando de toda la filosofía del club. Ilusionado de la filosofía y la historia del club, se sumergió en el mundo de Lezama, donde se han formado jugadores que han pasado a la historia del fútbol español. Volvió a hacer fuertes a los futbolistas de este equipo, volvió a hacer que rugieran, porque durante muchos años los leones parecían amansados.

Pero vuelven a rugir y están cuajando una gran campaña. Uno de los factores clave de la resurrección de los bilbaínos ha sido volver a encontrar un crack. Todo equipo grande necesita de un jugador bandera, que marque las diferencias y que genere ilusión y eso al Athletic le faltaba desde la marcha de Julen Guerrero, porque la figura de Etxeberría como insignia del club ya estaba muy gastada y la de Yeste nunca fue como la de estos dos. Ahora surge la figura de Fernando Llorente. Este joven delantero hacía muchos años que ilusionó, pero no solo a los seguidores rojiblancos, sino al fútbol español en general, porque veíamos como destacaba en las categorías inferiores de la selección. Pero la presión le pudo y seguramente Clemente en su última etapa en San Mamés, no hizo si no machacar más la moral del chaval. Pero Caparrós ha sabido cuidarle y ha conseguido que este futbolista haya crecido y se haya convertido en uno de los delanteros más peligrosos del campeonato. La envergadura de Llorente le hace imparable en el juego aéreo, pero su habilidad con los pies es muy buena. Pero lo más importante es que tiene confianza en si mismo. Que nadie piense que es un Ismael Urzaiz (con todos mis respetos), es algo más. Llorente no es solo un rematador, es de esos delanteros que saben fabricarse el gol y eso es muy importante, porque si los centros no llegan, puede tirar de si mismo para marcar.

Hoy mismo el Athletic tiene una prueba de fuego: le toca medirse al Sevilla en las semifinales de la Copa del Rey, su competición. En su día eran conocidos como “Rey de Copas”, pero el Barcelona le quitó el puesto. La oportunidad para recuperar su grandeza está a la vuelta de la esquina porque si los de Caparrós se meten en la final, que si todo es normal, será con el Barça, los leones volverían con toda seguridad a Europa. Y por que no, tal vez vuelvan a compartir ese título de “Rey de Copas” con los azulgranas. Si hay un equipo que se merece estar ahí arriba, ese es el Athletic.

1 comentario:

victor dijo...

eres un autentico periodista raulito... yo creo esta buen equipo mejoraria mucho con un par de buenas bandas pero tiene un eqipo muy joven y bueno un abrazo capullin